Viajar a Madagascar: ¿qué aventuras te esperan?
A lo largo del océano Índico, a 400 km al este de las costas africanas, emerge una isla tan misteriosa como fascinante: Madagascar. Un mundo aparte donde la naturaleza parece haber inventado su propio lenguaje. Aquí, los baobabs desafían el cielo, los lémures saltan entre bosques tropicales, y el tiempo avanza al ritmo de las sonrisas de su gente.
Viajar a Madagascar no es solo recorrer un país; es vivir una experiencia que transforma, donde cada mirada y cada paisaje cuentan una historia.
Los paisajes de Madagascar: una isla, mil rostros
Viajar a Madagascar es adentrarse en una tierra que reúne varios mundos en uno solo. A cada curva del camino, el paisaje cambia y el color del suelo se reinventa. De la selva tropical al desierto, del verde intenso al rojo ocre, la isla invita a explorarla con todos los sentidos.
El este y su selva tropical
La humedad del océano índico alimenta una jungla exuberante donde los lémures cantan al amanecer. En Andasibe, el Indri-Indri marca el pulso del bosque, mientras el Canal de Pangalanes serpentea entre aldeas de pescadores. Más al norte, la isla de Sainte-Marie ofrece refugio a las ballenas jorobadas (en temporada) y a los viajeros que buscan calma y belleza.
El oeste de Madagascar: tierra de baobabs y formaciones de piedra
En el Oeste, la isla cambia de rostro: paisajes secos y salvajes. Los baobabs se alzan como guardianes del tiempo, especialmente a lo largo de la famosa Avenida de los Baobabs, en Morondava.
Más al norte, los Tsingy de Bemaraha, Patrimonio Mundial de la UNESCO, sorprenden con sus laberintos de piedra caliza, verdaderas catedrales naturales que esperan ser exploradas durante su viaje a Madagascar.
El corazón de Madagascar
En el centro de Madagascar, el relieve se eleva en una región volcánica de gran belleza. Los altiplanos están salpicados de arrozales en terrazas y lagos en cráteres, como el lago Tritriva. Antsirabe, una ciudad termal, se encuentra en esta región volcánica, conocida por sus aguas termales y su arquitectura colonial.
Viajar al norte de Madagascar y descubrir aromas de especias
El norte es una explosión de colores y perfumes. Desde Diego Suarez (Antsiranana), con su espectacular bahía y el Mar Esmeralda, hasta las playas de Nosy Be y sus islas vecinas, el paisaje se tiñe de azul y verde.
Los bosques tropicales de Montagne d’Ambre y los Tsingy Rojos de Irodo muestran la riqueza geológica de la región.
Entre plantaciones de vainilla, cacao y ylang-ylang, viajar a Madagascar por el norte de Madagascar ofrece una atmósfera sensual y relajada.
Desiertos de piedra y sabanas infinitas: el sur de Madagascar
El Parque Nacional de Isalo, con sus cañones, piscinas naturales y formaciones rocosas, es uno de los tesoros del país. Se encuentra en la parte sur de Madagascar y caracteriza el paisaje de sabana espinosa, habitada por especies únicas adaptadas a la sequía.
Más al sur, las playas de Ifaty o Anakao invitan al descanso: el sol se pone lentamente sobre el canal de Mozambique, tiñendo el cielo de naranja y dorado.
Culturas y tradiciones: latidos vivos de Madagascar
Los viajes a Madagascar revelan que la isla no es solo un paraíso natural: su verdadera riqueza está en su gente y en la diversidad de sus tradiciones. Con 18 etnias, cada región ofrece una manera distinta de vivir y celebrar la vida.
La famadihana, un lazo entre vivos y muertos

Quizá uno de los ritos más sorprendentes es la Famadihana, también llamado “el regreso de la muerte”. Durante esta ceremonia, las tumbas familiares son abiertas, los cuerpos ancianos son exhumados, envueltos en nuevos linos y enterrados de nuevo con fiesta, baile, música. Este ritual refleja el profundo respeto de los malgaches por sus antepasados, quienes, según la tradición, continúan velando por los vivos y mantienen un vínculo permanente con sus descendientes.
Hiragasy : patrimonio cultural inmaterial
En los altiplanos centrales, emerge un arte que combina canto, baile, teatro, discursos y poesía: el hiragasy (también llamado Vakodrazana) es ya Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
En él se narran historias morales y críticas sociales, se transmiten valores y proverbios, se pronuncian discursos orales (o kabary) y se mezclan la risa y la reflexión.
Descubrir un zoológico natural único durante su viaje a Madagascar
La fauna de Madagascar es una de las más sorprendentes del planeta. Se estima que más del 80 % de los anfibios, reptiles y plantas de la isla son endémicos.
Hay más de 100 especies de lémures, cada una adaptada a distintos hábitats: selvas húmedas, bosques secos, montañas o sábanas.
Especies que no puedes perderte
Al viajar a Madagascar, el visitante descubre una fauna única en el mundo. Estas son algunas de las más emblemáticas:
- Indri-Indri: el lémur más grande, que vive exclusivamente en los bosques montañosos del este, famoso por sus gritos al amanecer que hacen temblar la selva.
- Fossa (Cryptoprocta ferox): el carnívoro terrestre más grande de Madagascar, ágil y solitario, cazador de lémures y animales más pequeños.
- Ranas Mantella aurantiaca: pequeñas, de colores vivos, típicas de los bosques y pantanos húmedos.
Viajar a Madagascar : ¿Qué tal el clima?
Viajar a Madagascar es también descubrir una sorprendente diversidad climática. La isla, que se extiende de norte a sur a lo largo de más de 1 500 km, presenta variaciones notables entre regiones. En general, el año se divide en dos grandes estaciones: una cálida y lluviosa, de noviembre a marzo, y otra seca y más fresca, de abril a octubre.
Las Tierras Altas, donde se encuentran ciudades como Antananarivo o Antsirabe, gozan de temperaturas templadas durante todo el año, aunque las noches pueden ser frías en invierno. En cambio, las costas orientales son húmedas y verdes, con lluvias abundantes, mientras que el oeste y el sur son más áridos y soleados. En el norte, alrededor de Nosy Be y Diego Suarez, predomina un clima tropical, con calor constante y lluvias concentradas en los primeros meses del año.
Gracias a esta variedad, viajar a Madagascar en cualquier época del año es posible: cada región tiene su propio ritmo natural y ofrece una experiencia diferente en cada temporada.
Gastronomia malgache: ¿qué comer durante el viaje a Madagascar?
Degustar la gastronomía local es una manera de conocer su historia y sus tradiciones. La gastronomía malgache es un reflejo de su tierra, su clima, su historia y el alma de su pueblo. Cada plato cuenta una historia y lleva en sí un pedazo de cultura, resultado de siglos de intercambio con África, Asia y Europa.
Aquí algunos de los sabores que no puedes dejar de probar al viajar a Madagascar:
- Para empezar el día, el vary amin’anana: arroz dulce acompañado de acelga y su caldo.
- A continuación, el ravitoto: hojas de mandioca trituradas, cocidas con carne y, si se encuentra en la costa, aderezadas con un chorrito de leche de coco.
- Y de postre (o merienda), el koba: una mezcla dulce de cacahuetes, harina de arroz, azúcar y plátano, envuelta en una hoja de plátano y cocida al vapor lentamente.
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Viajes a Madagascar: Preguntas frecuentes
¿Por qué viajar a Madagascar?
Porque es uno de los destinos más auténticos y diversos del planeta, con una naturaleza única y una cultura profundamente humana.
¿Cuáles son los lugares más imprescindibles?
Tsingy de Bemaraha, la Avenida de los Baobabs, Isalo, Nosy Be, Andasibe y Sainte-Marie. Un viaje a Madagascar es una experiencia donde la naturaleza y la autenticidad se viven intensamente.
¿Cuánto tiempo se recomienda para recorrer la isla?
Entre 15 y 20 días para disfrutarla con calma y descubrir sus distintas regiones.
¿Es un destino para todos?
Sí: aventureros, familias, amantes de la naturaleza o parejas en busca de calma y autenticidad.

